El otro día escuché un episodio de SNAC Podcast titulado:
«Podcast, Streaming y Contenido: ¿Hacia dónde va la industria?»
Y mientras lo escuchaba fui tomando notas.
No porque estuviera de acuerdo con todo.
Ni porque estuviera en desacuerdo.
Sino porque me hizo pensar.
Y cuando algo me hace pensar, normalmente acaba convirtiéndose en un episodio de Quiero Ser Podcaster o en un artículo como este.
Así que aquí van algunas reflexiones sobre hacia dónde creo que va el podcasting y, sobre todo, hacia dónde creo que no debería ir. Basado en el episodio de SNAC Podcast que comenté en Quiero Ser Podcaster.
Todo el mundo puede crear un podcast. Mantenerlo es otra historia.
Llevo años diciendo una frase:
Todo el mundo puede tener un podcast.
Y la sigo manteniendo.
Porque técnicamente es verdad.
Nunca ha sido tan fácil grabar, editar y publicar.
Pero ahora añadiría una segunda frase.
No todo el mundo puede mantener un podcast.
Y aquí está la diferencia.
Crear un podcast es fácil.
Mantenerlo cuando pasan los meses ya no tanto.
Porque aparecen:
- La falta de tiempo.
- La falta de ideas.
- La falta de resultados.
- La falta de objetivos.
Y es ahí donde la mayoría desaparecen.
El verdadero problema no es grabar. Es no tener un objetivo.
Si tuviera que resumir años de asesorías en una sola idea sería esta.
La mayoría de los podcasters no tienen un objetivo claro.
Y cuando no tienes un objetivo, cualquier problema se convierte en una excusa para abandonar.
Por eso siempre hago la misma pregunta.
¿Por qué estás haciendo este podcast?
Y no me vale:
- «Porque quiero divulgar».
- «Porque me gusta hablar».
- «Porque quiero ayudar».
Eso está muy bien.
Pero no es un objetivo.
Un objetivo es algo que puedas escribir en un Excel.
Algo que puedas medir.
Algo que te permita saber si vas por buen camino o no.
Spotify no iba a salvar el podcasting
Hubo una época en la que parecía que Spotify iba a construir toda una industria.
Producciones originales.
Presupuestos.
Equipos.
Documentales sonoros.
Grandes apuestas.
Y luego llegaron los recortes.
Y el silencio.
Y aquí creo que muchos aprendimos una lección importante.
Nunca construyas tu proyecto dependiendo de una plataforma.
Porque las plataformas cambian.
Los intereses cambian.
Los directivos cambian.
Y cuando cambian, tú te quedas con tu podcast y tus facturas.
Lo mismo pasó con otras plataformas
Después llegaron otros modelos.
Audible.
Podimo.
Y diferentes intentos de convertir el podcasting en un negocio basado en suscripciones.
¿El problema?
Que todavía no hay suficiente gente pagando.
Y esto no es una crítica.
Es simplemente una realidad.
Nos encantaría que hubiese millones de personas pagando por escuchar podcast.
Pero hoy, al menos en España, todavía no estamos ahí.
El modelo que sí veo funcionar
Cuanto más tiempo pasa, más claro lo tengo.
No existe un modelo de negocio único para el podcasting.
Existe la monetización cruzada.
Es decir:
- Podcast.
- Asesorías.
- Formación.
- Eventos.
- Comunidad.
- Patrocinios.
- Libros.
- Servicios.
Todo junto.
Porque muy pocos proyectos sobreviven únicamente con las escuchas.
La obsesión por las métricas nos está haciendo daño
Vivimos en una época donde todo se mide.
Views.
Likes.
Retención.
Suscriptores.
Y parece que si no hay números enormes no merece la pena.
Pero la realidad del podcasting es otra.
Un podcast con 300 oyentes puede generar más negocio que un vídeo con 300.000 visualizaciones.
Porque una escucha de podcast suele implicar algo que cada vez escasea más.
Atención.
Y la atención vale muchísimo.
La gran mierdificación del contenido
Voy a decir algo que probablemente no guste.
Cada vez veo más podcast que son exactamente iguales.
Dos micros.
Dos cámaras.
Un invitado.
Una conversación.
Un clip para TikTok.
Y repetir.
No porque sea el mejor formato.
Sino porque es el más barato de producir.
Y eso me recuerda mucho a lo que pasó antes con la televisión y la radio.
Cuando descubrieron que era mucho más barato llenar horas con tertulianos que producir documentales o ficción.
Entonces, ¿el vídeo es bueno o malo?
Aquí viene el matiz.
Porque yo no estoy en contra del vídeo.
Estoy en contra de pensar que el vídeo es el podcast.
Para mí el vídeo sirve para una cosa.
Y la hace muy bien.
La descubribilidad.
Descubrir nuevos creadores.
Descubrir nuevos programas.
Descubrir nuevas conversaciones.
Y luego llevarte al audio.
De hecho, así descubrí el episodio que originó este artículo.
El futuro del podcasting no está en el vídeo
O mejor dicho.
No está solo en el vídeo.
Creo que el futuro pasa por tres cosas.
1. Podcasts con objetivos claros
Los proyectos sin objetivo acabarán desapareciendo.
2. Comunidades más pequeñas pero más comprometidas
Menos números.
Más conexión.
3. Creadores que entiendan que el podcast forma parte de algo más grande
El podcast no suele ser el negocio.
Suele ser la puerta de entrada al negocio.
Mi conclusión
Si me preguntas hacia dónde va el podcasting, te diría que hacia el mismo sitio al que siempre ha ido.
Hacia la gente que tiene algo que contar.
Las plataformas cambiarán.
Los formatos cambiarán.
Los algoritmos cambiarán.
Pero seguirá funcionando quien tenga claro:
- Qué quiere conseguir.
- Para quién crea contenido.
- Por qué merece la pena escucharle.
Todo lo demás son modas.
Y las modas pasan.
Preguntas frecuentes FAQ
¿Sigue teniendo sentido crear un podcast en 2026?
Sí. Pero mucho más si tienes un objetivo concreto detrás.
¿El vídeo está sustituyendo al podcast?
No. Está ayudando a descubrir podcasts, que es diferente.
¿Se puede vivir de un podcast?
Solo en algunos casos. Lo habitual es combinarlo con otras fuentes de ingresos.
¿Cuál es el mayor error de los podcasters?
Empezar sin un objetivo claro.
¿Cuál es el futuro del podcasting?
Comunidades más pequeñas, más especializadas y proyectos que formen parte de una estrategia más amplia.