En las últimas Podtalks escribí en un papel los temas que creía que iban a salir y cuál fue mi sorpresa cuando, después de tres o cuatro horas hablando con muchos de mis podcasters favoritos, no salió en ningún momento el tema de la producción.
Ni el sonido.
Ni cómo hacer mejores guiones.
Ni cómo estructurar un episodio para tener más gancho.
Ni cómo mejorar nuestra forma de comunicar.
¿No nos interesa la producción?
¿Creemos que nuestro producto ya está completo y por eso solo hablamos de cómo llegar a más audiencia y cómo monetizar?
¿Te crees que tu podcast ya es suficientemente bueno?
Vamos a empezar por aquí.
¿Te crees que tu contenido es el mejor?
¿Que lo que cuentas es tan interesante que cualquiera debería escucharlo?
¿Que suenas de puta madre?
¿Que tu voz es súper radiofónica?
¿Que es suficiente?
¿Que no necesitas editar porque suena natural?
¿Que tus silencios son súper dramáticos?
¿Que tus pausas funcionan?
¿Que tu narrativa engancha?
¿Que tus entrevistas son cojonudas, las mejores?
¿Que esos invitados que traes ya son suficientes para que tu podcast sea súper top?
¿Que no necesitas ponerle adornos musicales?
¿Que no necesitas efectos?
¿Que no necesitas demasiada estructura?
Tú te pones aquí a hablar y ya está.
Está natural.
Porque lo importante es el contenido, ¿verdad?
No.
Quiero que escuches tu propio podcast con oídos de oyente.
Porque una cosa es hacer un podcast y otra muy diferente es escuchar un podcast.
Y si quieres que la gente llegue al final de tus episodios, tienes que conseguir que la experiencia sea buena.
No basta con tener buena información.
Queremos que cuando alguien le dé al play no solo se lleve una buena información, sino que tenga un momento agradable, que le acompañemos hasta el final y que diga:
“Me ha gustado. Voy a repetir”.
Así que vamos con una serie de recomendaciones que deberías revisar:
1. El sonido de tu podcast
¿Crees que suenas profesional?
¿O tienes ruidos de fondo?
¿Se te cuelan pájaros por la ventana?
¿Tienes ruido blanco?
Todo esto hace que la gente se acabe cansando y decida parar tu podcast.
Necesitas tener un sonido cristalino.
Y aquí tienes dos opciones:
- Aprende a editar.
- O, mucho mejor, contrata a un editor de podcast. ( Sunnepod.com)
Yo edito podcasts y me encargo de mejorar muchos de los podcasts que estás escuchando ahí fuera.
Y algunos incluso ya tenían calidad antes de que yo llegase.
Pues aun así, cuando he llegado yo, más todavía.
Porque la edición puede conseguir que algo que ya estaba bien suene todavía mejor.
2. La estructura del episodio
La estructura de un episodio de podcast es importante.
¿Tiene algún sentido el recorrido?
¿Cómo has planteado el episodio?
¿O simplemente te has puesto a hablar y venga?
Necesitas pausar.
Incluso añadir efectos.
Algo que vaya de menos a más.
Que la gente se lleve algo.
No se trata simplemente de meter información durante 40 minutos.
3. La locución también importa
Ya sé que una de las grandes ventajas del podcast es que cualquier persona puede hacer un podcast, tenga la voz que tenga.
Pero tienes que pensar en algo:
Te tienen que entender porque quieres que te escuchen.
Haz pausas.
Sube el tono cuando quieras que te presten más atención y reconecten.
Baja el tono cuando quieras dejar frases reflexivas y que reposen.
Y luego puedes dejar un silencio.
O una subida de música.
Intenta comunicar de manera fácil y sencilla.
Muchas cosas las puedes arreglar en edición.
También las puedes arreglar con un guion.
Pero tienes que reescucharte para mejorar.
Y, sobre todo, bebe agua. No queremos escuchar tus babas ni las de tus invitados.
4. El guion sirve para darle intención
El tema del guion es sumamente importante.
¿Estás improvisando al 100%?
¿Tienes puntos?
¿Tienes estructura?
Incluso si sois dos compañeros, ¿sabéis lo que vais a decir?
No es:
“Ponemos los micros y a grabar”.
Tengo aquí toda la información y ya está.
No.
El guion sirve para darle intención.
Y eso se nota muchísimo cuando escuchas un podcast.
5. Necesitas un buen gancho
¿Para qué sirve esto?
El gancho está en los Reels.
Está en TikTok.
Está en todos los vídeos.
Pues hay que aplicarlo también a los podcasts.
Porque el gancho funciona.
Puedes enviar primero un mensaje inicial.
Una promesa con la que la gente se quede.
Una presentación.
Algo impactante.
Y después vas resolviéndolo durante el episodio.
Hasta que finalmente resuelves ese gancho.
Eso sí:
no lo dejes colgado.
Porque entonces el gancho no te ha elegido (toy story reference).
6. ¿Tu podcast tiene narrativa?
La narrativa es importante en todos los podcasts.
¿Estás contando algo con una dirección y un final?
¿Lo tienes preparado en el guion?
¿O simplemente estás hablando hasta que se te acaba la información?
Un episodio necesita un recorrido.
Tiene que llevar al oyente de un punto a otro.
Y para eso la estructura, el guion y la edición son fundamentales.
7. La edición es tu amiga
Esto te lo dice un editor de podcast:
La edición es clave.
Es clave para mejorar la narrativa.
Para quitar cosas que sobran.
Hay gente que repite mucho las frases antes de conseguir dar con el significado que quiere decir.
Especialmente los invitados.
Y no pasa nada.
Es normal.
Pero para eso está la edición.
Yo he sacado a veces de episodios de 30 minutos cinco minutos de coletillas.
Ams.
Ems.
Frases sin resolver que al final se volvían a decir y se conseguía expresar bien.
La edición es nuestro amigo.
Y si encima es un podcast en audio, estamos casi santiguados.
Porque podemos hacer una verdadera obra de arte con lo que hemos grabado en bruto.
Podemos mover.
Podemos cortar.
La edición sirve para mejorar muchísimo el resultado.
8. Escucha tu propio podcast
Esta es una de las cosas que más recomiendo.
Escucha tus episodios después de publicarlos.
Yo me los escucho bastantes veces.
Incluso estos míos.
Me los pongo luego en Telegram.
Los escucho mientras estoy poniendo la lavadora.
Me los escucho en el coche.
Y me sirve para comprobar cómo suenan en diferentes medios.
Y también para saber si he sido interesante.
Si me he gustado a mí mismo.
Porque al final hay que superar ese ego.
Hazte estas crudas preguntas:
¿Me estoy gustando a mí mismo como oyente?
¿Me aburro?
¿Consigo mantener el interés?
¿Creo que llegaría hasta el final si este podcast no fuera mío?
No queremos que alguien nos escuche solamente al principio.
Queremos una cita completa.
Con final feliz.
Lo de escuchar tu podcast en el coche
Es una prueba que me gusta especialmente.
Y si puedes ir con familiares, con hijos, con alguien de confianza, mejor.
Mira si mantienen el interés.
Mira si se aburren.
En el coche vas a detectar rápidamente fallos sonoros.
Incluso niveles de música.
La acústica.
Cómo se escucha la voz.
No sé muy bien los hercios que tiene el coche, pero hay una cosa que sí sé:
lo bueno resalta y lo malo también resalta.
Y ahí puedes detectar cosas que delante del ordenador quizá no habías visto.
No necesitas hacer un podcast perfecto
Y aquí está mi deber para ti.
Escucha tus episodios con oídos de oyente.
Apunta todo aquello que mejorarías de tu podcast si no fuera tuyo.
No pienses:
“Esto está bien porque lo he hecho yo”.
Hazte la pregunta contraria:
“Si este podcast no fuera mío, ¿qué cambiaría?”
Y ahí probablemente vas a encontrar muchas cosas.
El objetivo no es que hagas un podcast perfecto.
El objetivo es que el siguiente episodio sea un poquito mejor que el anterior.
Y si tú haces eso episodio tras episodio, algún día mirarás hacia atrás y dirás:
“Hostia, ¿cuántos cambios he hecho y no me he dado cuenta?”
El día que eso suceda, te acordarás de El Tito Sunne.
